La policía italiana ha puesto en el punto de mira a firmas de lujo como Dolce & Gabbana, Versace, Prada, Gucci y Adidas Italy debido a sospechas de explotación laboral.
Según documentos judiciales a los que tuvo acceso Reuters, las empresas han sido requeridas para entregar documentación relativa a su gestión empresarial y a los controles sobre sus cadenas de suministro. Entre las compañías implicadas también se encuentran Missoni, Ferragamo, Off-White Operating y Coccinelle. Hasta el momento, los trece conglomerados afectados no han respondido a las solicitudes de comentarios.
Previamente, durante decenas de registros en talleres propiedad de ciudadanos chinos, la policía había encontrado prendas y documentos relacionados con subcontrataciones para estas marcas. El objetivo de las actuales solicitudes es evaluar en qué medida las empresas estuvieron involucradas en la explotación laboral y si sus mecanismos internos de control son suficientes para evitar abusos. Tras la entrega de la documentación requerida, las compañías podrán corregir de forma voluntaria las deficiencias detectadas adaptando sus modelos organizativos. De no hacerlo, la fiscalía de Milán se reserva la posibilidad de adoptar medidas preventivas o cautelares adicionales.
Estos registros llevaron en los últimos dos años a que la fiscalía de Milán impusiera la administración judicial forzosa a cinco casas de moda, entre ellas Valentino y Armani, y a solicitarla para una sexta. En el caso de las trece firmas ahora investigadas, la cantidad de productos hallados en los talleres fue menor, según los documentos consultados. La operación del miércoles estuvo dirigida por la unidad de protección laboral de los Carabinieri en Milán.
Las investigaciones de los últimos años han sacado a la luz un problema sistemático de explotación laboral en la industria italiana de la moda y el lujo. Italia representa entre el 50% y el 55% de la producción mundial de bienes de lujo, consolidándose como un centro neurálgico del sector. El gobierno italiano busca preservar la reputación del "Made in Italy". El ministro de Industria, Adolfo Urso, anunció en octubre de 2024 un proyecto de ley para establecer una certificación estatal para las empresas de moda, permitiendo que las compañías puedan acreditar ante terceros la legalidad de sus cadenas de suministro. "Con esta medida será posible asegurar la cadena de suministro de la moda italiana y proteger su reputación mundial", declaró Urso en ese momento.
(Informe de Emilio Parodi, escrito por Anneli Palmen, editado por Myria Mildenberger. Para consultas, contacte con nuestra redacción en berlin.newsroom@thomsonreuters.com (para política y economía) o frankfurt.newsroom@thomsonreuters.com (para empresas y mercados).



















