Cabe recordar que los índices bursátiles estadounidenses cerraron la sesión del jueves en rojo, con un retroceso de casi el 0,4% en el S&P 500, «debido a las dudas sobre la validez del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán», según Deutsche Bank.

«De hecho, se ha producido una clara escalada en las últimas horas, con ataques estadounidenses contra objetivos en Irán en respuesta a los disparos iraníes contra tres buques de guerra estadounidenses en el estrecho de Ormuz», señalaba el banco alemán esta mañana.

Y en respuesta, Donald Trump publicó que «les golpearemos mucho más fuerte, y con mucha más violencia, en el futuro, si no firman su acuerdo, ¡RÁPIDAMENTE!», continuaba la entidad en su nota diaria.

Las esperanzas de paz persisten en Oriente Próximo

«La realidad sigue siendo que no solo el alto el fuego se mantiene, según las declaraciones del presidente Trump, sino que también las conversaciones entre Estados Unidos e Irán continúan, con avances hacia un acuerdo», matiza Michael Brown.

Según este estratega de Pepperstone, el hecho de que se mantenga una senda, aunque accidentada, hacia la desescalada y el fin del conflicto es suficiente para sostener el potencial alcista de los activos de riesgo como las acciones.

No obstante, advierte de que el riesgo de recogida de beneficios antes del fin de semana planea sobre la renta variable, en una jornada cargada no solo por la geopolítica, sino también por las cifras de empleo en Estados Unidos.

Creación de empleo muy superior a las expectativas

Según el informe mensual del Departamento de Trabajo recién publicado, la economía estadounidense creó 115.000 puestos no agrícolas el mes pasado, muy por encima de los 62.000 esperados, aunque supone un descenso frente a los 185.000 de marzo.

Por otra parte, la tasa de desempleo se mantuvo estable, tal como se preveía, en el 4,3%, con un total de 7,4 millones de personas desocupadas. Finalmente, el salario por hora promedio aumentó un 0,2%, mientras que los analistas anticipaban un incremento algo mayor, del 0,3%.

«Desde el pasado verano, cada informe mensual de empleo contradice al anterior, con una alternancia de señales positivas (enero y marzo) y negativas (diciembre y febrero)», señalaban desde Oddo BHF a principios de semana.

«El promedio de estas evoluciones erráticas es una estabilización del ritmo de creación de empleo cerca de cero y una tasa de paro que oscila en un estrecho rango del 4% al 4,5%», proseguía la firma de análisis.

Disparidad en los resultados trimestrales de Airbnb y Expedia

En la actualidad corporativa, la plataforma de alquiler de alojamientos Airbnb publicó el jueves por la noche unos resultados trimestrales desiguales, en los que la facturación superó las expectativas, pero el beneficio por acción (BPA) resultó algo inferior a las previsiones del mercado.

También en el sector turístico, el grupo de viajes en línea Expedia obtuvo unos ingresos y un BPA ajustado mejores de lo previsto para el primer trimestre de 2026, aunque informó de una ralentización en el crecimiento de las pernoctaciones reservadas.

Por otro lado, Wedbush reafirmó su opinión de «sobreponderar» sobre Apple, elevando su precio objetivo de 350 a 400 USD, al vislumbrar un futuro prometedor para la firma tecnológica en la era de la inteligencia artificial, que según la firma comenzará en la conferencia WWDC de junio.

El IBEX retrocede a media sesión

El IBEX 35 cae un 0,31% en la media sesión de este viernes y se sitúa en 17.991,87 puntos. Aun así, en el conjunto de la semana el principal selectivo español mantiene un avance del 1,21%.

Entre los valores protagonistas, CAF plantea la distribución de un dividendo de 1,52 euros por acción. La compañía, además, prevé una recuperación gradual de la demanda tanto en Estados Unidos como en la Unión Europea, con precios estables en el mercado estadounidense y niveles sostenibles en Europa de cara a 2026.

En el plano corporativo, Stellantis y la china Leapmotor prevén ampliar su relación y dar el salto de un acuerdo comercial a una cooperación industrial en Europa. Stellantis compró en 2023 una participación del 21% en Leapmotor y creó una sociedad conjunta de carácter principalmente comercial, con derechos para vender los vehículos eléctricos del grupo chino fuera de su mercado doméstico.

Stellantis controla el 51% de Leapmotor International, mientras que el fabricante chino conserva el 49%. Según el plan anunciado este viernes, ambas compañías incorporarán a la planta de Zaragoza la producción del SUV B10 de Leapmotor y de un nuevo SUV eléctrico de clase C desarrollado conjuntamente bajo la marca Opel. También colaborarán en la compra de componentes a través de esta sociedad conjunta para aprovechar la escala combinada y la experiencia de China en tecnología de vehículo eléctrico.