Un senador republicano ha amenazado con bloquear su nombramiento a menos que el Departamento de Justicia retire su investigación sobre Jerome Powell. Donald Trump, por su parte, ha prometido forzar la salida de Powell cuando su mandato finalice en mayo. En otras palabras, antes de que se abriera la sesión, la política monetaria ya sufría un ataque político.

Otro foco de atención hoy se situaba en un lugar completamente distinto: en la convicción de que la inteligencia artificial (IA) sigue siendo lo suficientemente sólida como para acaparar capital, atención y optimismo frente a casi todo lo demás. JPMorgan elevó su objetivo del año para el S&P 500, argumentando que el crecimiento de los beneficios impulsado por la IA y la tecnología aún tiene margen para seguir empujando las acciones al alza. Además, desde Amazon se afirmó que podría invertir hasta 25.000 millones USD en Anthropic. Las grandes tecnológicas siguen firmando cheques astronómicos con la esperanza de que la IA acabe justificándolos. Esto ayuda a explicar por qué los valores vinculados al despliegue de la IA siguen atrayendo fondos incluso cuando el mundo parece inestable. Los futuros de los tres principales índices de Wall Street subían cerca de un 0,5% esta mañana.

Los nuevos favoritos del mercado son las empresas que fabrican el hardware esencial de la era de la IA, en concreto los semiconductores. Se trata de un cambio notable. Las acciones de chips solían subir y bajar principalmente con el ciclo económico. Ahora se las trata más bien como recaudadoras de peajes en la autopista digital: imposibles de eludir. El índice de semiconductores PHLX encadena ya 14 sesiones consecutivas de alzas, algo que no se veía desde 2002.

El mercado también ha brindado resultados tangibles con los que trabajar. UnitedHealth superó las expectativas y elevó su previsión de beneficios anuales, impulsando a competidores como CVS y Humana. GE Aerospace también presentó unos resultados sólidos. Alaska Air, por el contrario, cayó tras revisar sus perspectivas para todo el ejercicio. Apple cedió terreno tras nombrar a John Ternus para suceder a Tim Cook, un relevo que pareció ordenado pero no precisamente emocionante.

Todo esto pasa mientras las conversaciones entre Estados Unidos e Irán siguen siendo inciertas. Trump afirmó que probablemente reanudaría la acción militar contra Irán si la diplomacia fracasa. «Espero bombardear porque creo que es una mejor actitud con la que presentarse», dijo en una entrevista en CNBC, añadiendo que el ejército estaba preparado para actuar. Se espera una segunda ronda de negociaciones en Islamabad, a donde viajará el vicepresidente JD Vance junto a Jared Kushner y el enviado especial Steve Witkoff. Irán, sin embargo, aún no ha confirmado su participación.

El comercio exterior español aguanta el pulso en un comienzo de año marcado por la incertidumbre

Las bolsas europeas cotizan en verde este martes y el IBEX 35 avanza un 0,3%, hasta los 18.313 puntos. A pesar de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, el mercado muestra un cauto optimismo ante la posibilidad de retomar las negociaciones en Pakistán y alcanzar un acuerdo antes de que expire el alto el fuego este miércoles 22 de abril.

El déficit comercial español se redujo un 24% en los dos primeros meses de 2026 respecto al mismo período del año anterior, hasta los 7.306 millones EUR, según el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa. El factor clave fue el desplome cercano al 34% del déficit energético, que quedó en 4.116 millones. Las exportaciones de bienes alcanzaron los 60.647 millones. En particular, los bienes de equipo —sobre todo, el transporte y los aparatos eléctricos— se anotaron un alza del 5,3% y las materias primas crecieron un 13%. Las importaciones, por su parte, retrocedieron un 4,8% interanual debido especialmente al descenso del 26% de las compras de productos energéticos.

La tasa de cobertura de España, un indicador que mide el porcentaje de las importaciones que pueden pagarse con sus exportaciones, mejoró 2,7 puntos porcentuales, hasta el 89,2%. Con la Unión Europea se mantiene el superávit, en 4.021 millones, siendo Portugal (2.886 millones), Francia (2.816 millones) y el Reino Unido (2.467 millones) los principales destinos excedentarios. Los exportadores regulares suman 36.117 empresas, que acumulan ventas exteriores por valor de 58.641 millones y representan más del 99% del total exportado, lo que refleja la solidez estructural del sector.

En la bolsa, las acciones de Puig lideran las subidas del índice selectivo con unas ganancias de alrededor del 5%, animadas por los crecientes rumores sobre una posible fusión con la estadounidense Estée Lauder. La compañía catalana confirmó a finales de marzo que mantenía conversaciones al respecto. Según publica hoy Expansión, el gigante norteamericano habría solicitado unos 5.000 millones EUR a JPMorgan para articular su oferta, que adoptaría la forma de una oferta pública de adquisición con contraprestación mixta en efectivo y acciones. De materializarse la operación, la empresa resultante se convertiría en uno de los mayores grupos de belleza del mundo.

Un elemento decisivo de la operación es la estructura accionarial de ambas compañías. Gracias a su sistema de clases de acciones, las familias fundadoras podrían mantener el control incluso tras la integración: Puig concentra el 93% de los derechos de voto a través de sus acciones de clase A, mientras que la familia Lauder controla el 82% de los suyos mediante títulos de clase B. Esta arquitectura societaria otorga a ambas familias una posición de fuerza en cualquier negociación.