Los principales índices de Wall Street registraron ligeros avances este jueves, impulsados por los inversores que buscaron oportunidades de compra en valores tecnológicos castigados, mientras seguían muy de cerca la evolución del conflicto en Oriente Próximo.

Los fabricantes de chips se recuperaron tras las ventas masivas del miércoles, que provocaron caídas superiores al 1% en los grandes índices neoyorquinos y situaron a los valores tecnológicos en zona de corrección, lo que supone un descenso del 10% desde sus máximos históricos de cierre.

Intel se disparó un 10%, mientras que Nvidia y Micron Technology subieron un 1,3% y un 2,4%, respectivamente. El índice tecnológico del S&P 500 avanzó un 1,4%, mientras que el índice de semiconductores de la Bolsa de Filadelfia progresó un 4,5%.

Las acciones de Oracle se desplomaron un 12,5% después de que la empresa proyectara unos planes de inversión de capital para el ejercicio fiscal 2027 por encima de las estimaciones de los analistas. El sector del software se vio presionado y cedió un 2,2%.

Applovin y Atlassian cayeron cerca de un 3% cada una, mientras que Servicenow, Salesforce y Adobe perdieron entre un 2,2% y un 3%.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Washington golpearía a Irán «muy duramente esta noche» y que pronto tomaría el control de las infraestructuras y los mercados de petróleo y gas del país de Oriente Próximo. Los precios del crudo subieron ligeramente ante estas declaraciones.

«La advertencia de Trump es una idea bastante preocupante para el mercado, pero lo que estamos viendo es una plaza que podría haber estado excesivamente sobrevendida en los últimos días. Por eso estamos asistiendo a esta especie de rebote», señaló Phil Blancato, estratega jefe de mercado de Osaic Wealth.

A las 09:56 horas, el promedio industrial Dow Jones subía 450,39 puntos, un 0,90%, hasta los 50.371,57 enteros; el S&P 500 ganaba 58,67 puntos, un 0,81%, hasta los 7.325,66; y el Nasdaq Composite sumaba 267,93 puntos, un 1,07%, situándose en las 25.437,44 unidades.

El S&P 500 ha caído cerca de un 4% desde que alcanzó su máximo histórico de cierre a principios de junio. Los inversores lidian con la preocupación por las elevadas valoraciones tecnológicas y una política monetaria más restrictiva, a lo que se suma el conflicto en Oriente Próximo, que aviva las presiones inflacionistas.

Diez de los once sectores principales del S&P 500 cotizaban en verde, con los valores industriales liderando las ganancias.

Los servicios de comunicación bajaron un 1,5%, lastrados por Alphabet y Meta, que retrocedieron casi un 2% cada una.

Los datos económicos mostraron que los precios de producción en Estados Unidos aumentaron más de lo previsto en mayo, lo que supuso el mayor incremento anual en más de tres años.

Por otra parte, el número de estadounidenses que solicitaron subsidios por desempleo aumentó ligeramente la semana pasada.

Se espera que la Reserva Federal mantenga los tipos de interés sin cambios en su reunión de política monetaria de la próxima semana, aunque los inversores ya descuentan al menos una subida de 25 puntos básicos antes de que finalice el año.

El esperado debut bursátil de SpaceX, la compañía de Elon Musk, previsto para este viernes con una valoración de 1,75 billones USD, también podría poner a prueba el rally de este año, que ha llevado a las acciones a niveles récord en repetidas ocasiones.

Mientras tanto, el Banco Mundial recortó sus previsiones de crecimiento global para 2026 debido a la guerra en Oriente Próximo, advirtiendo de que el crecimiento podría frenarse hasta el 1,3% si las interrupciones en el suministro energético se agravan y vienen acompañadas de una tensión sustancial en los mercados financieros.

En otros movimientos destacados, Navan se disparó un 16,5% después de que la agencia de gestión de viajes corporativos elevara el miércoles sus previsiones de ingresos y beneficio operativo para el conjunto del año.

En la Bolsa de Nueva York, los valores al alza superaron a los bajistas en una proporción de 3,27 veces, mientras que en el Nasdaq la relación fue de 2,11 veces.

El S&P 500 registró 9 nuevos máximos de 52 semanas y 7 nuevos mínimos, mientras que el Nasdaq Composite contabilizó 86 nuevos máximos y 86 nuevos mínimos.