Los futuros de las acciones estadounidenses suben este martes, ya que la distensión en Oriente Próximo ha dado margen a los inversores para regresar a las apuestas tecnológicas. Los futuros del Dow subieron un 0,26%, los del S&P 500 ganaron un 0,41% y los del Nasdaq 100 avanzaron un 0,73%; en concreto, los títulos de chips vuelven a liderar las alzas.
Este avance se produce tras el necesario rebote del lunes, cuando el Nasdaq 100 avanzó un 1,6% después de haber perdido un 5% en dos sesiones. No fue una recuperación total, pero bastó para evitar que las ventas se transformaran en algo más grave. El mensaje del mercado fue sencillo: mientras los inversores estén dispuestos a comprar semiconductores, Wall Street podrá mantener el equilibrio.
El alivio provino de dos frentes. En primer lugar, Irán e Israel suspendieron sus ataques tras un llamamiento de Donald Trump, lo que presionó a la baja los precios del petróleo y redujo uno de los riesgos más inmediatos para el mercado. En segundo lugar, los valores de chips ampliaron su escalada tras el episodio de ventas de la semana pasada. Marvell, Broadcom y Micron subieron en las operaciones previas a la apertura, mientras los inversores también vigilaban de cerca a Nvidia, Intel y Qualcomm.
Sin embargo, la fortaleza del mercado sigue siendo estrecha. El Nasdaq había subido más de un 30% en poco más de dos meses antes del retroceso de la semana pasada. Cuando una operación sube tan rápido, no hace falta mucho para desestabilizarla. El panorama general es claro: Wall Street ha encontrado cierto soporte, pero no ha dejado de depender de un pequeño grupo de valores. Los semiconductores sostienen al mercado porque están en el centro de la narrativa de la IA. Esto puede seguir funcionando, especialmente si los beneficios se mantienen y el gasto en infraestructuras continúa, pero también deja al mercado desarmado ante cualquier decepción de las mismas empresas en que los inversores han depositado su confianza.
Por ello, el informe de inflación de mañana se analizará con mucha atención. El sólido informe de empleo del pasado viernes reavivó la preocupación de que la Reserva Federal pueda volver a subir los tipos de interés este año. Los tipos más altos son un problema para los valores de crecimiento caros, ya que restan valor actual a los beneficios futuros.
El petróleo es otro riesgo latente. Los precios cayeron tras el alto en los ataques entre Irán e Israel; en particular, el barril de Brent lo hizo hacia la parte media de su rango reciente. No obstante, sigue sin haber un acuerdo de paz duradero, el estrecho de Ormuz permanece cerrado e Israel continúa sus operaciones en el Líbano.
En el plano corporativo, la salida a bolsa prevista de SpaceX podría convertirse en uno de los mayores debuts bursátiles de la historia, ante la supuestamente sólida demanda y una valoración cercana a los 1,75 billones USD. OpenAI también ha presentado de forma confidencial su solicitud de salida a bolsa en Estados Unidos, siguiendo los pasos de Anthropic hacia los mercados públicos. El auge de la IA ya no se limita a las rondas de financiación privada; se dirige directamente a los inversores públicos, que se muestran entusiastas pero no siempre pacientes.
Hay más historias en el mercado. Applied Digital subió tras firmar un contrato de arrendamiento de 15 años con un gigante de la computación a gran escala para un centro de datos de IA, un acuerdo que se espera genere unos 5.200 millones USD en ingresos. Nuvalent se disparó después de que GSK acordara comprar al desarrollador de fármacos contra el cáncer por 10.600 millones USD. Perrigo cayó tras la dimisión de su consejero delegado y presidente por una infracción de conducta. Vail Resorts volvió a recortar sus previsiones tras las malas condiciones invernales. Mission Produce registró pérdidas, ya que el precio de los aguacates afectó a los ingresos y márgenes. Incluso en un mercado dominado por la IA, los aguacates siguen teniendo voz y voto.
La bolsa española avanza mientras Indra acusa el golpe del fracaso del FCAS
El IBEX 35 sube este martes un 0,95% a estas horas y ronda los 18.400 puntos. El mercado está pendiente de la situación en Oriente Próximo, que, pese a que Donald Trump ha asegurado que podría haber un acuerdo «en dos o tres días», está lejos de resolverse. El mercado también sigue muy de cerca a la tecnología, a la espera de la salida a bolsa de SpaceX este viernes.
Indra registra hoy muchos altibajos. Ahora sube un 0,21%, pero ha llegado a desplomarse más del 5% como consecuencia del fracaso del proyecto para construir un caza europeo, en el que participaba la compañía española. Francia y Alemania han decidido cancelar el proyecto del Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS) por discrepancias que han resultado insalvables.
Diversos medios europeos confirmaron ayer a última hora que el canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente francés, Emmanuel Macron, han optado por poner fin a este proyecto histórico. El objetivo era desarrollar y construir un avión de combate de nueva generación, pero las dificultades para mantener el actual esquema de colaboración entre las compañías implicadas han terminado por hacerlo inviable.
Dassault Aviation, responsable del diseño del caza, y Airbus, al frente de los sistemas y las plataformas, lideraban el proyecto en representación de Francia y Alemania, respectivamente. Sin embargo, no han sido capaces de alcanzar un acuerdo sobre el reparto de tareas ni sobre los derechos de patentes, lo que ha hecho saltar por los aires una iniciativa en la que España participaba a través de Indra, encargada de la parte industrial, incluidos los sensores y la electrónica. Otras empresas implicadas en este proyecto, valorado en unos 100.000 millones EUR, eran Thales, en los sistemas de vuelo, y Safran junto con MTU Aero Engines, en el desarrollo del motor.























