Los inversores ya han visto esta película antes, aunque probablemente preferirían no llamarla así. En 2025, los aranceles recíprocos de Trump sacudieron los mercados, solo para que los operadores redescubrieran lo que se conoció como el «TACO Trade»: la creencia de que el presidente tiende a iniciar las negociaciones con la máxima disrupción para luego suavizar su postura.

Wall Street ha recuperado el camino hacia máximos históricos. El S&P 500 y el Nasdaq han recobrado las pérdidas iniciales provocadas por el choque con Irán. El repunte ha sido lo suficientemente potente como para que los principales índices se encaminen a su tercera ganancia semanal consecutiva. Esta mañana, los futuros de Wall Street suben entre un 0,5% y un 0,7%. Se trata de una notable muestra de resiliencia. También resulta un poco inquietante, ya que los problemas subyacentes no han desaparecido.

Mientras tanto, los resultados publicados hasta ahora parecen indicar que el consumidor estadounidense resiste mejor de lo que muchos temían. Las empresas no están precisamente prosperando de forma generalizada, pero tampoco se están hundiendo de la manera dramática que los profetas de la recesión no dejan de anunciar. Sin embargo, si se elimina el enorme entusiasmo en torno a la inteligencia artificial, este mercado parecería mucho más frágil. Si ese torrente de dinero no fluyera hacia los nombres vinculados a la inteligencia artificial (IA), el relato sería más sombrío. Los informes de análisis estarían llenos de términos más oscuros, como recesión, estanflación, despidos, destrucción de la demanda. En su lugar, la IA se ha convertido en la panacea del mercado.

Netflix cayó con fuerza tras anunciar unos márgenes previstos más débiles y anunciar la salida de Reed Hastings de su histórico rol de liderazgo. Alcoa retrocedió tras informar de ventas más flojas. Fifth Third cedió tras sus resultados. Los inversores pueden estar con ánimo comprador, pero siguen siendo selectivos. Compran temas concretos: la desescalada en el exterior, la robustez del consumo interno y la convicción continua de que la IA es lo suficientemente importante como para imponerse a casi cualquier otra preocupación. Al resto del mercado se le invita a observar.

Mientras tanto, fuera de Estados Unidos, el ambiente es algo menos optimista. Europa ha sido más lenta a la hora de igualar el entusiasmo de Wall Street. Los mercados asiáticos se mostraron cansados el viernes. Los inversores estadounidenses suelen ser más rápidos a la hora de descontar el alivio y seguir adelante.

No se esperan datos económicos de relevancia para cerrar la semana, lo que deja al mercado centrado en dos frentes: los resultados empresariales y las intervenciones públicas de los gobernadores de los bancos centrales. Los funcionarios de la Fed, incluidos Mary Daly, Tom Barkin y Christopher Waller, serán algunos de los protagonistas en los próximos días.

El IBEX avanza ante el abaratamiento del petróleo y con Indra como actor destacado

La bolsa española avanza a esta hora al 1,89%, apoyada en la caída de más del 3% del precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, tras el alto el fuego de diez días entre Israel y el Líbano. El principal índice bursátil español ya supera los 18.400 puntos y acumulaba unas ganancias del 5,39% en lo que va de año

Entre los valores más animados destacan Indra (3,94%), seguida de IAG (5,83%). También avanzaban Sabadell (2,51%); Santander (4,12%); BBVA (2,96%); Fluidra (3,44%); Amadeus (2,82%); e Inditex, cerca del (2,70%). En el lado contrario sobresalía Repsol, con una caída de más del 3%, todavía lastrada por los movimientos del crudo.

El tirón de la renta variable también se deja sentir en el resto de Europa. Fráncfort y París avanzan más del 2% y Milán un 1,6%, mientras que Londres ronda el 0,4%.

En lo relativo a las empresas, Indra Land Vehicles e Iveco Defence Vehicles, empresa del grupo Leonardo, han alcanzado un acuerdo estratégico que sienta las bases para la entrega del nuevo vehículo anfibio de combate de Infantería de Marina, solicitado por el Ministerio de Defensa de España en el marco de un Programa Especial de Modernización. Este contrato supone un paso clave para dotar a la Infantería de Marina española de capacidades críticas, de vanguardia y plenamente interoperables, al tiempo que refuerza su capacidad de proyección anfibia y sus operaciones en entornos litorales. La colaboración con Iveco Defence Vehicles permitirá integrar plataformas de última generación, con altos niveles de movilidad, protección y fiabilidad, para misiones tanto marítimas como terrestres.