LIMA, 16 jun (Reuters) -El Banco Central de Perú redujo el viernes su estimación de crecimiento económico para este año a un 2,2%, desde un cálculo previo de 2,6%, en medio de una lenta recuperación de la producción luego de protestas, una mayor caída en la inversión minera y los efectos del fenómeno climático de El Niño.

Para el 2024, el banco mantuvo su proyección de expansión en un 3,0%, aunque el temporal por el Niño con intensas lluvias podría tener un impacto negativo del 0,6%% en el Producto Interior Bruto en un escenario débil o moderado del clima.

El organismo monetario elevó asimismo su estimación de inflación para este año a 3,3%, desde un 3,0% anterior, y el presidente del banco central, Julio Velarde, pronosticó que el índice de costo de vida en el país regresará a su rango meta de entre 1% y 3% en los primeros meses del 2024.

Perú, el segundo mayor productor mundial de cobre, ha estado entre las economías de más rápido crecimiento en la región, pero su estabilidad se ha visto amenazada por la prolongada efervescencia política que se intensificó a fines del año pasado con la destitución del expresidente izquierdista Pedro Castillo.

Velarde dijo en una conferencia de prensa que la inversión minera, clave en el desempeño de la economía local, caerá este año 18,9%, mayor al descenso del 16,7% estimado anteriormente, debido a retraso en la ejecución de algunos proyectos cruciales.

El funcionario manifestó que se espera para este año una inversión minera de casi 4.700 millones de dólares, "pero en gran medida en minas ya existentes, para mantener producción".

Pese a este escenario, vaticinó que la producción "minera metálica" crecerá este año un 8,3%, mayor al 7% estimado anteriormente. La minería representa el 60% de las exportaciones del país.

El jefe de banco central dijo en suma que toda la inversión privada en el país andino retrocerá este año un 2,5%, con un repunte en el segundo semestre en un escenario de "recuperación gradual de la confianza empresarial".

IMPACTO DEL CLIMA

El país enfrenta también fuertes lluvias en medio del desarrollo del fenómeno climático de El Niño, un calentamiento del Océano Pacífico que genera precipitaciones y desbordes de ríos, obstaculizando el normal tránsito por vías, caminos y carreteras que afectaron el abastecimiento de alimentos.

"EL Niño ya se está sintiendo algo y se espera con algo más de fuerza en el cuarto trimestre (del 2023) y el próximo año", dijo Velarde, y agregó que el temporal golpeará al sector pesquero -clave para la manufactura- que caerá un 15% este año, un cambio frente a la proyección previa de crecimiento del 5%.

El gobierno peruano ha anunciado que gastaría el equivalente a 3.700 millones de dólares para reactivar la economía y el ministro de Economía, Alex Contreras, dijo que se tiene "espacio fiscal" para implementar medidas y enfrentar el fenómeno de El Niño, considerado como el mayor riesgo del país.

La economía local creció un 0,31% interanual en abril, su segundo avance mensual consecutivo, pero muy por debajo de las expectativas de analistas consultados por Reuters.

El banco central elevó su estimación de un déficit fiscal para este año a 1,9% del Producto Interno Bruto, desde 1,6%; y elevó sus expectativas de superávit en la balanza comercial a 14.260 millones de dólares, mayor a los 13.884 millones de dólares que preveía en su reporte anterior de marzo.

"Nuestra situación es bastante manejable, estamos dentro de los topes de la regla fiscal", enfatizó Velarde.

(Reporte de Marco Aquino. Editado por Marion Giraldo)