19 sep (Reuters) - La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) elevó este martes en dos décimas la previsión de crecimiento para España en 2023, del 2,1% al 2,3%, con una recuperación postpandémica frenada en parte por la subida de los tipos de interés en la eurozona.

El crecimiento no se queda ni siquiera a mitad de camino del fuerte impulso registrado en 2022, cuando la economía creció un 5,8% --según las cifras actualizadas este lunes por el Instituto Nacional de Estadística--, aunque en dicho ejercicio la economía seguía beneficiándose del fuerte repunte experimentado tras la erosión que supuso la pandemia en el Producto Interior Bruto (PIB) de 2020 y 2021.

La sólida recuperación del sector turístico y del conjunto del sector servicios han permitido a la economía española mantener el crecimiento en los últimos meses, aunque el implacable endurecimiento de las condiciones de financiación aplicado por el Banco Central Europeo desde julio de 2022 está comenzando a lastrar la actividad.

Aun así, el crecimiento de España este año cuadruplicará el de la eurozona, que según el organismo avanzará solo un 0,6%, tres décimas menos de lo que pronosticó en junio.

Una rebaja que se debe en gran parte al lastre de Alemania, cuya industria, muy afectada por la débil demanda desde China, atraviesa aguas turbulentas desde principios de año.

Tras un comienzo de 2023 más fuerte de lo previsto, brindado por la relajación de los precios energéticos y la reapertura de China tras la parálisis pandémica, la OCDE cree que el crecimiento global echará el freno a medida que la elevada inflación y la subida de tipos de interés armada por los bancos centrales para frenar los precios hacen mella en los presupuestos de los consumidores.

A pesar de que la eurozona se enfrenta a un otoño con muchas sombras, la economía española se ha mostrado hasta el momento más resiliente gracias a la resistencia del sector servicios y la fortaleza de su mercado laboral.

De hecho, la OCDE no retocó su proyección de crecimiento para España en 2024 (1,9%), mientras que rebajó ligeramente las previsiones para Italia, Francia y Alemania.

El organismo sí revisó a la baja las estimaciones para la inflación de España, que ahora se sitúan en un 3,5% para este año y en un 3,4% para el próximo.

Aunque repuntaron ligeramente en agosto hasta un 2,6% en su variación interanual, los precios de consumo en España destacan actualmente entre los más bajos de la eurozona, cerca del objetivo del 2% del Banco Central Europeo.

(Información de Matteo Allievi, editado por Tomás Cobos)